facebook  Twiter  GooglePlus In Youtube

Las PCTI consideran a la nanotecnología como sector estratégico

Nanotecnología México

La nanotecnología cada día tiene más presencia en nuestra vida, con una gran diversidad de aplicaciones. Es fundamental incluirla en el currículo educativo en todos los niveles educativos. En México, su enseñanza es muy limitada, particularmente en la parte práctica, lo que influye en su entendimiento.

Debido a ello se desarrolló un programa para enseñar la nanotecnología a estudiantes de educación secundaria, el cual inició con actividades teórico-prácticas sobre temas de nanociencias, nanotecnología y bionanotecnología. Para terminar el programa, los estudiantes desarrollaron un proyecto de aplicación de la nanotecnología a un problema que afectase a su comunidad.

Las investigaciones sobre las propiedades de los materiales en tamaño nano se remontan a finales de la década de 1980 en los países desarrollados. Pero a partir del lanzamiento de la Iniciativa Nacional de Nanotecnología de los Estados Unidos, en el 2000, la nanotecnología entra de forma más decisiva en las políticas de CT&I de la mayoría de los países.

Las PCTI consideran a la nanotecnología como sector estratégico, y se la promueve para mejorar la competitividad. En países en desarrollo, como los latinoamericanos, se la ve como una plataforma que permitirá dar un salto adelante en la competitividad.

La nanotecnología se parece más a la amplia cobertura de las TICs (tecnologías de la información y comunicación), pero son aún más facilitadoras que estas últimas, al tener como base la transformación de la materia, algo común a todos los sectores económicos.

En el año 2007 se elaboró un documento relacionado a los alimentos con nanotecnología, resaltando la existencia de potenciales riesgos para la salud y el ambiente, la falta de regulación e implicaciones sociales más amplias que resultarían de la difusión de estas tecnologías. Tambien muchas ONGs se pronunciaron en sentido semejante en diversos países. 

Se identificaron 64 ONGs que habían incorporado muy activamente la cuestión de la nanotecnología en sus pautas de actuación. De modo similar, Trieste et. al. (2012) registraron 127 ONGs actuantes sobre nanotecnología a nivel global, de las cuales 60 desempeñaban un papel muy activo.

Las grandes compañías mantienen sus actividades ocultas (cuando googleas “nanotecnología” en las páginas Web de Kraft, Nestle, Heinz y Altria no encuentras nada). El público no está tan dispuesto a subirse al tren de las nanotecnologías cuando se trata de alimentos.

A nivel internacional el lobby de la industria química ha venido presionando para que las negociaciones sobre el control de químicos, como, por ejemplo, el StrategicApproach to International Chemicals Management (SAICM), no exijan información al productor. La industria justifica su negativa a brindar información aduciendo el principio de confidencialidad.

La actitud de ocultar información por parte de las empresas productoras suscitó conflictos al interior de la clase empresarial. El capital comercial, directamente expuesto a los reclamos que los consumidores puedan realizar sobre productos, puede distanciarse de la industria reclamando el etiquetado de los productos con nanocomponentes. Tal fue la posición de la asociación de supermercados Swiss Retailer’s Organisation & Innovation Society(SRO&IS, 2008), en un proceso similar al ocurrido en Europa con la entrada de los alimentos genéticamente modificados, cuando estos comenzaron a ser crecientemente rechazados por los consumidores y los grandes supermercados se posicionaronpor la rotulación o bien dejaron de venderlos.

La corta historia de la nanotecnología es elocuente sobre la necesidad de un doble enfoque sobre la innovación tecnológica. Por un lado, porque muestra el esfuerzo por institucionalizar la innovación basada en la nanotecnología a través de importantes inversiones de capital público y privado, y mediante la elaboración de planes y proyectos específicos. Este esfuerzo ha tenido su resultado en una rápida transferencia de conocimiento a aplicaciones y, consecuentemente, en el crecimiento de mercancías con nanocomponentes en el mercado.

El reconocimiento del papel de estos actores puede desencadenar una ampliación en el diseño de las políticas de CTI, incluyéndolos como partes relevantes del proceso de innovación. Ampliar la representación de los intereses diversos que se conjugan en el desarrollo tecnológico puede implicar en avances en la producción de tecnologías más seguras para los trabajadores, los consumidores y el ambiente.

La nutrición es otra de las áreas que puede aprovechar las ventajas y soluciones que ofrece la nanotecnología, dado que los materiales a escala nanométrica adquieren propiedades diferentes a las partículas macroscópicas en términos físicos, químicos y moleculares. Así lo afirmó la doctora Jenny Arratia Quijada, catedrática de la Universidad de Guadalajara (UdeG), durante la plática titulada Nanotecnología en las ciencias de los alimentos, misma que la especialista impartió durante la séptima Asamblea Jalisciense de Nutrición.

“La nanotecnología no debería asustarnos, puesto que hemos estado en contacto con moléculas en tamaño nanométrico toda la vida. Por ejemplo, los elementos nutricios como proteínas, carbohidratos y lípidos, al pasar por el proceso de absorción por medio de la digestión, llegan a una escala nanométrica”.

Suscribase Newsletter semanal inocuidad

ING  

    PAN 

|