facebook  Twiter  GooglePlus In Youtube

Inocuidad, prevención y riesgos de los probióticos

Análisis Latinoamérica

Los probióticos son microorganismos vivos que cuando son administrados en cantidades adecuadas confieren beneficios a la salud del huésped. Su empleo es muy amplio en todas las edades, y los episodios adversos asociados con ellos, incluyendo casos de sepsis, que hagan suponer un riesgo real y manifiesto de invasión del torrente sanguíneo o algún tipo de contagio son muy infrecuentes.

Sin embargo, algunos profesionales de la salud manifiestan dudas respecto de su inocuidad. Esta revisión revela que la incidencia de sepsis por probióticos, principalmente lactobacilos y bifidobacterias, evaluada en casuísticas numerosas a lo largo de decenios usando métodos de biología molecular o cultivos, es muy baja: del orden de 0,021% en algunas estadísticas, podría llegar hasta 1 caso/1.000.000 de habitantes. Estos datos son importantes teniendo en cuenta el empleo masivo de diversas especies y cepas, sin restricciones de ninguna especie y en todas las edades.

Algunos estudios que comunican otros efectos adversos tienen problemas de diseño que ponen en duda su validez. Por el contrario, se ha demostrado que los probióticos ejercen efectos positivos estimulando la inmunidad innata y adquirida, en el tratamiento de la atopia y eccema y en la prevención de la enterocolitis necrosante en sujetos tan vulnerables como los prematuros.

Es evidente que el factor que permitiría el ingreso de bacterias probióticas a la circulación sanguínea es principalmente la falla de la función de barrera de la mucosa del tubo digestivo; el sustrato anatómico de esta barrera es la unión impermeable (tight junction) en el polo luminal del epitelio intestinal, una estructura funcionalmente muy compleja formada por moléculas y que regula el tránsito de moléculas desde el lumen del intestino hacia la lamina propria de la mucosa o desde esta, a través de la capa de enterocitos, hacia el lumen.

A esto se debe sumar la inmadurez de las capas de mucina, de la producción de moléculas con capacidades antibacterianas, de fallas de la motilidad intestinal, insuficiencia de la secreción de los enzimas digestivos y de otros factores protectores36,37. Ante este cuadro de defensas de menor calidad, ante el uso prácticamente irrestricto de probióticos tanto en la población general como en los prematuros para prevenir la ECN, llama la atención que la frecuencia de sepsis sigue siendo tan baja que los episodios de sepsis por estos agentes llegan a ser casi fenómenos anecdóticos. En este punto es importante hacer notar que los probióticos han sido seleccionados por carecer de factores que les permitirían desarrollar capacidades patógenas, incluso la invasión de la circulación, y su origen humano en la mayoría de ellos.

Con todo, como en toda actividad en medicina, es necesario un nivel adecuado de vigilancia y precaución en la administración de probióticos a individuos lábiles en razón de su condición al nacer, su edad, y los posibles efectos de tratamientos médicos o quirúrgicos.
Es importante mencionar que en los prematuros, pese a la realidad de un cierto nivel de riesgo, la administración de probióticos disminuye el riesgo de desarrollar ECN y disminuye su mortalidad.

Por el representante en Nutrition Institute y Director Medical de Nestlé de Chile.

Suscribase Newsletter semanal inocuidad

ING  

    PAN 

|